Primeros Pasos
Me di
cuenta que estábamos en la parte más fría del verano, terminé frotando pedazos
de pan para satisfacer mi hambre, comía miedo y no sabía cómo superarlo. Como
cualquier persona me paré, di dos pasos, miré el cuadro favorito de mi madre y prendí
un cigarro. Con esto supe que todo lo que veía era ficción, ¿cómo escribir
sobre algo que no existe? ¿Cómo criticar si nada es verdad? Supuse que con un
par de cigarros y un momento frío las ideas se ordenarían. Entré en ansiedad y
no supe sobre que escribir, me acordé de como mi madre preparaba mi comida
favorita, me acordé de ella caminado en pasos circulares y de Alberti visitando
el Uruguay. Me acordé de todas esas cosas que pronto olvidaría…terminé
drogándome con la melodía más violenta del mundo, viendo pornografía barata y
pensando que haré con mi vida, triste me senté y me di cuenta que aún me
quedaba un cigarro, lo prendí y me transformé en lo que menos quería…les diría,
pero lo olvidé. A la final sacudí mis manos, me las lavé y me acosté pensando en
lo poco que veía y en lo fuerte que olía a cigarro. No pude dormir, simplemente
mis ojos no se cerraban, lo intenté, pero me asusté, decidí levantarme y dar
vueltas y pensar en el caos que hay afuera… ¿Qué nos ha pasado? Llegué a tal
punto como pensador ordinario de darme cuenta de que en realidad nada existe…
ustedes no existen, yo no existo y este escrito tampoco, y sí, este pensamiento
es un cliché, pero no importa, del cliché siempre nace una nueva idea… logré
dormir… al despertar me volví a cuestionar… sin un cigarro, ahí supe… que hoy
en día los sueños son lo más real que existe.
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